fallindope:

“Mamá; tu hija está cansada, pero no es cansancio físico, es emocional. Ya deja de juzgarla, ella necesita un abrazo, no tus hirientes palabras. ¡La estás matando y no te das cuenta!”

(via nu-gge-tss)

Dicen que nadie aguantara mi carácter, la cuestión aquí, es que yo ya no voy a aguantar a nadie jaja

Ahora me desahogare acá, porque todos tienen mi twitter, y me da penita

Ser. A veces te miro, y te odio, a veces solo estás existiendo y te odio por estar simplemente existiendo, luego te miro más detalladamente y te detesto, y quiero gritarte tanto, tonta, frágil, bruta, entonces, no solo lo pienso, te lo digo, me paro enfrente de ti, odiándote, mirándote con un rencor que si las miradas mataran, estarías muerta, no te comprendo, te miro siendo a la única persona que odio, te miro directo a los ojos, y noto toda esa ira de tu parte hacia mí también, y me mantengo firme, y te digo, ¿A quien engañas, si no te engañas ni tú sola? Eres frágil. Mírate, ¿Quien eres? ¿Qué eres? Pasan los minutos y no obtengo respuesta, solo lágrimas y una mirada temerosa de alguien que desconozco, pues su rostro está tapado, bajo la mirada e intento tocar su rostro y siento sus lagrimas recorrer mis manos, siento a una persona vulnerable ante mi, un alma y una persona rota siendo torturada, por nadie más que por mi, y siento todo el daño, que cometí, y como dañe, cuerpo roto, pero no vació, pues lo siento más vivo que nunca, esta roto por nadie, al final solo por mi, porque al final, yo decido si seré su propio precipicio, o si seré quien le de la mano y la salve de la caída, caída no tan letal para matar, pero si tan letal, como para acabar con su alma y espíritu, alma rota pero llena de vida era lo que sentía al tocarte. Tan dura contigo misma, tan noble con los demás, olvidaste quien eras por intentar encajar con alguien más. En mi mente retumba, y te grito con impotencia, ¿Quien fuiste todo este tiempo, si nunca has sido de nadie y nunca tuya serás? Se que eso no importa, no ahora, pero, ¿Qué importa ahora? Si todo lo que creías conocer se escurre entre tus manos como el agua que jamás tocaste por miedo a ser limpiada. Te sentí, trate de comprenderte y comprender tu dolor, cambié mi perspectiva, y te vi, vi todos tus defectos, pero también cualidades, te hablé, te hablé con ternura, con furia y confusión, y culpa, pues había descubierto que yo era cómplice de asesinos, entonces al levantar la mirada, me vi desconfiada, resabiada, pues había descubierto a mi mayor asesino, quien había permitido tanto daño, levante la mirada y frente al espejo me vi, sola y destrozada. ¿Como te explicas a ti mismo tu propia traición? Autosabotaje en su máximo esplendor, al final termine enamorada de mi y mi reflejo, vi la majestuosidad de qué y quien puedo ser, pero esta vez solo de mi, no de alguien más, entonces vi quien soy, soy…


Indy Theme by Safe As Milk